4 de noviembre de 2009

Aves en la Dehesa de la Villa

Me resulta muy extraño estar estudiando y escuchar a través de mi ventana un extraño grito. Nada raro si fuera el ruido de un coche, o incluso el bullicio de la gente, pero no, era el grito de un mochuelo.

Es extraño llegar a "casa" y que una ardilla te dé la bienvenida escondiendo piñas, mientras ves como la astuta urraca vigila todos los movimientos del mamífero para cotillear, o ver un pequeño carbonero trepar por un pino.

También es bonito ver como El Galacho de Juslibol al fin y al cabo no está tan lejos, y ahora al salir a correr también veo agateadores, picapinos, y los comentados mochuelos, no hay buhos reales... pero hay pequeños y juguetones herrerillos capuchinos...

Es un lujo estar tan cerca de este parque urbano.


4 comentarios:

carlos dijo...

El naturalista encuentra pasatiempos allí donde va. Para los ratoncillos, el mochuelo será como un búho real.

Pablo dijo...

Y es que naturaleza hay en todos los lugares del mundo.

Fue una bonita sorpresa encontrarme con este granuja.

Un abrazo

Brookei dijo...

Pues por el galacho también se ve un mochuelo por donde antes no había. Ah tus chicos andas muy calladitos, serán que son un poco tímidos.

Un abrazo

Pablo C.L dijo...

He vuelto a escuchar a los duques Ricardo¡¡¡ esta vez no eran maños.. pero la sensación ha sido parecida, después de un año, vuelven a las andadas¡¡¡

Un abrazo